El artista visual y músico argentino describe la pieza como disruptiva y arriesgada: un híbrido entre una instalación de arte, una escultura y un cuadro. En su núcleo, se encuentra un gramófono cubierto de tiritas adhesivas (curitas) y rodeado de altavoces, instrumentos, micrófonos, equipo de grabación analógico y digital, además de objetos propios de un estudio de grabación, que usualmente tienen un propósito técnico y acá encuentran una nueva vida como elementos orgánicos y poéticos. EXTi creó la pieza en una semana, con el apoyo de su comunidad artística, y se la dedicó a su padre, quien falleció días después de que se finalizara la obra.
“El foco de este cuadro es ese volver a jugar, salirse de los límites, de los bordes, volver a conectar con crear y, justamente, volver a conectar con el proceso de creación de música. Por eso los instrumentos, por eso volver a lo básico, a esas herramientas que tenemos para poder conectar con ese proceso creativo”, dijo EXTi. “Ese es el mensaje central: cómo el arte y el proceso en sí son diferentes maneras de terapia, son curitas”.
«La música latina sigue inspirando a artistas de todo el mundo”, dijo Manuel Abud, CEO de La Academia Latina de la Grabación. “La obra de EXTi celebra la creatividad de una nueva generación de creadores y nos recuerda el poder del arte para transformar, conectar e inspirar en todo momento.»
Desde 2001, La Academia Latina de la Grabación ha elegido a un artista visual para trasmitir la importancia de la música en la cultura latina y tender puentes entre ambas expresiones artísticas. EXTi se convierte en el 27º artista visual en hacerlo, uniéndose a una larga tradición forjada por artistas de renombre internacional.




